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El superpoder de Ellen Page: reconocer sus privilegios como actriz blanca

Pablo León
31 julio, 2020 2:38 am

Hemos visto a Ellen Page combatir pederastas en Hard Candy, atravesar paredes con los X-Men y causar la destrucción del planeta en The Umbrella Academy. Pero eso es ficción. En la realidad, tiene un superpoder inusual en Hollywood: ser extremadamente consciente de sus privilegios como actriz blanca y famosa.

“Resulta crucial que usemos cualquier privilegio que tengamos para ayudar a crear cambios”, me dice Ellen, en una entrevista horas antes del estreno de la segunda temporada de The Umbrella Academy.

El mundo pareciera estar llegando a su fin; un mundo asolado por racismo, violencia policial y homofobia. No estoy hablando de 2020, sino de la realidad representada en la serie de Netflix, donde los conflictos resultan penosamente familiares.

“Este show se desarrolla en los 60 y realmente aborda muchas de las problemáticas que ocurrían en ese momento y que siempre serán relevantes, pero hoy aún más”, comenta Ellen.

“Pienso en los individuos responsables de tantos de los derechos y oportunidades que hoy tengo (…) Nada de esta mierda debe ocurrir y continúa ocurriendo, pero intento concentrarme en esa gente increíblemente inspiradora”.

Bolsonaro y los obstáculos

Durante los últimos años, Ellen se ha convertido en una de las actrices más vocales del orgullo LGBTQ+. Actualmente, está casada con Emma Portner, una bailarina y coreógrafa canadiense. En el show de Netflix, interpreta a Vanya, quien después de perder la memoria, realmente empieza a conocerse a sí misma y comienza una relación amorosa con Sissy, una mujer casada con un imbécil.

En 2016, la actriz entrevistó al hoy presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pero más que una entrevista resultó una confrontación en la que ella evidenció la homofobia de este político. En Umbrella, Vanya dice una línea que me recordó aquel tenso intercambio de Ellen con Bolsonaro: “Ser quien soy no es una enfermedad”.

“Buscamos contar una historia llena de alegría y belleza sobre dos seres humanos abriéndose realmente y enamorándose por primera vez, pero también que reflejara los obstáculos que existían. Ser una mujer virtualmente sin independencia ni control sobre su cuerpo”.

—¿Crees que si el presidente de Brasil viera el show, se pondría del lado de esos obstáculos?, le pregunto.

“(Risas) Por las cosas que dice, no me sorprendería”.

Los obstáculos existían entonces, agrega Ellen sobre el pasado representado en la ficción, pero acota que mucha gente aún enfrenta obstáculos tremendos hoy, refiriéndose a la homofobia en el mundo real.

Racismo, cambio y poder

En el fondo de la actuación de Ellen Page siempre hay política. En junio pasado, la vimos protestando en las calles de Nueva York contra la violencia policial. Meses antes, estrenó en Netflix el documental “Hay algo en el agua”, sobre la contaminación que sufren desproporcionadamente comunidades negras e indígenas canadienses, una problemática denominada racismo ambiental.

Cuando le preguntas al respecto, prefiere hablar de la importancia de buscar un cambio estructural real y darle reconocimiento a las causas y a los líderes sociales antes que destacar su propio rol.

“He sido muy afortunada de conocer a mucha gente que pone su vida en juego para crear cambios (…) Debemos permitir que las voces que han sido silenciadas nos guíen, voces que tienen cosas mucho mejores que decir que yo”.

A lo largo de la entrevista, hemos hablado directa e indirectamente de The Umbrella Academy 2 sin mencionar superpoderes. Si pudieras elegir uno, le pregunto, ¿cual sería? Ellen elige el poder del personaje Allyson, quien puede usar la frase “escuché un rumor” para hacer que otros entren en un trance y hagan lo que ella desee.

“La habilidad de, potencialmente, crear una influencia positiva y poder decir literalmente lo que sea y ser escuchada. Podría usarla con intenciones maravillosas y, ya sabes, quizá un par de movimientos egoístas. ¡Sería un gran poder!”.

La respuesta me gusta, pero es un poco tramposa: Ellen Page ya tiene un poco de ese poder en la vida real.

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