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​Piden absolución para mujer trans argentina encarcelada sin pruebas de haber cometido un crimen

PlayGround
16 septiembre, 2020 12:10 am

Luz Aimé Díaz, una mujer trans argentina de 24 años, fue acusada de intento de homicidio agravado en 2018, pero nunca han habido pruebas. Estuvo ocho meses presa en el penal de Ezeiza y desde entonces permanece en arresto domiciliario. Distintas agrupaciones defensoras de los derechos LGBT+ están pidiendo su absolución.

«Una noche de [mayo de] 2018, Luz estaba trabajando en una esquina del barrio en Palermo y dos personas la contrataron para un servicio sexual. Fue llevada a un departamento donde realizó su trabajo y luego se fue», contó Andrea Alcalde, docente y amiga de Luz, a la Agencia Presentes.

«Dos meses más tarde, mientras trabajaba en la misma esquina, la detuvieron. La acusaban de un crimen que ocurrió en el departamento en el que había estado, pero del que ella no sabía nada».

Para entonces, hacía un año que Luz se había mudado a Buenos Aires en busca de una vida mejor y seguir estudiando, lejos de la discriminación por ser trans que sufría en su localidad. Cuando tenía 13 años, fue víctima de un ataque transfóbico que le dejó con una lesión severa y permanente en la vista.

¿Qué ocurrió la noche del crimen?

En aquél departamento había alguien más la noche en la que Luz fue a trabajar. Un hombre también de la comunidad LGBT+ estaba atado a una silla y había sido golpeado. Pero Luz asegura que no lo vio.

«No conozco a la víctima y no tengo nada de él. Supuestamente esta persona estaba maniatada boca abajo en el sillón del living, pero como estaba oscuro y yo no soy de mirar tanto en casa ajena, yo no presté atención y seguí con mi servicio. Si yo le hubiera visto a ese hombre, aunque sea los pies, yo lo habría ayudado», dijo.

Luz asegura que los responsables del crimen tienen que ser los dos hombres que fueron sus clientes. «La justicia no hace nada por buscarlos, no se sabe ni los nombres. Parece que no tiene interés y tampoco creen en mi palabra, que siempre declaré la verdad».

La justicia argentina nunca pudo comprobar si efectivamente Luz cometió o no el delito. Sin embargo, fue encarcelada. Nunca se indagó si existía la posibilidad de que otras personas hubieran pasado por ese departamento el mismo día que ella. Este mes empezó su juicio oral mientras activistas del país reclaman la absolución para Luz.

Luz, denigrada por ser trans en la justicia argentina

El caso de Luz tiene otras aristas que la denigran por su identidad trans. Luciana Sánchez, abogada a cargo de su defensa, logró que se apartaran a dos jueces de la causa por discriminación sexista. Fueron acusados por ese delito y reemplazados por dos magistrados con perspectiva de género.

Los jueces recusados, Luis Rizzi y Javier Anzoátegui, nombraban a la imputada en el expediente en género masculino como “el acusado”, “imputado con tendencias homosexuales” o «el travesti». Incluso llegaron a decir que es una persona con una “inclinación objetivamente desordenada”.

Lara Bertolini, activista travesti y trabajadora judicial, afirmó que ese sesgo machista ocasionó que a Luz se la tuviera «detenida más tiempo del necesario» y sin pruebas.

“Es necesario liberar a Luz porque no hay fundamentación suficiente para mantenerla con arresto domiciliario o en esta situación de restringirle la libertad”, sostuvo en declaraciones a Agencia Presentes.

47 organizaciones LGBTIQ+ y de derechos humanos reclaman la absolución de Luz y consideran que su caso «es un ejemplo más de la falta de perspectiva de género en la justicia» de Argentina. Una petición en chnge.org ya ha recogido más de ocho mil firmas.

«Mientras en la sociedad se discute la necesidad de reformas en la justicia que incluyan perspectiva de género, esperamos que los jueces y la jueza que ahora componen el tribunal que juzgará el caso de Luz, efectivamente apliquen enfoque de género, tal como lo establece la normativa vigente», señalaron portavoces de la Campaña por la Absolución para Luz Aimé, de la que forman parte las organizaciones.

«La fiscalía actuó de forma selectiva acusando a una compañera trans en situación de vulnerabilidad, reforzando el estigma social, los prejuicios y la violencia que ejerce sistemáticamente la justicia patriarcal homodiante y transodiante», dijeron desde la Campaña.

Los penales también vulneran al colectivo LGBT+

El servicio penitenciario argentino vulnera sistemáticamente a las personas travestis y transexuales. El comité nacional contra la tortura denunció en un informe que “el uso abusivo de la prisión preventiva tiene consecuencias específicas para las travestis y trans”.

Esto se debe a que “los sistemas de exclusión que atraviesan antes de ingresar al penal se agravan por la mayor exposición a las violencias”.

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