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Greta Thunberg convoca a una nueva protesta mundial contra el cambio climático

Imanol Subiela Salvo
22 septiembre, 2020 11:09 pm

Después de meses de pandemia denunciando desde redes sociales la inacción de los gobiernos hacia el cambio climático, Greta Thunberg hizo una nueva convocatoria a una protesta global contra la crisis medioambiental. Será el viernes 25 de septiembre y se desarrollará tanto en el ámbito virtual como en las calles de todo el mundo.

«Tenemos que tratar la crisis como lo que es: una crisis. Se trata de una emergencia global que adopta distintas formas», afirmó Thunberg en una conferencia de prensa virtual compartida con representantes internacionales de su movimiento #FridaysForFuture.

La activista sueca afirmó que la crisis climática se ceba «con quienes menos tienen», y que los países del norte deberían tomar responsabilidad sobre las infracciones cometidas en los del sur. Éstos últimos tienen menos capacidad de sobreponerse al efecto del desastre ecológico.

Recalcó que la obligación de quienes como ella pertenecen «al mundo de los más privilegiados» es movilizarse para hacer llegar esas otras voces.

La intención de Greta es que se hagan unos 2 mil 500 actos alrededor del planeta como punto de partida de una nueva campaña de movilizaciones contra la crisis climática. Quiere reanudar las protestas masivas que quedaron frenadas a causa de la pandemia para exigir a los gobiernos programas ambiciosos que mitiguen el calentamiento de la Tierra.

¿Cómo fue la trayectoria de la activista?

Greta Thunberg se dio a conocer en agosto de 2018 cuando empezó a faltar a la escuela todos los viernes para protestar frente al parlamento sueco por la inacción política ante la emergencia medioambiental. Su lucha ha inspirado el movimiento #FridaysForFuture, mediante el cual jóvenes de todo el mundo se manifiestan por su misma causa.

La activista consiguió que para noviembre de ese año, 17 mil estudiantes en 24 países participasen en las huelgas. En septiembre de 2019, fueron 4 millones de personas de 161 países quienes formaron parte de las protestas climáticas impulsadas por Greta.

Su compromiso, determinación e impacto global hicieron que fuera nominada al Premio Nobel de la Paz dos años consecutivos, en 2019 y 2020. La revista Time la consideró «persona del año» en 2019.

Greta se ha ocupado de llevar su causa a todo el mundo mediante voces jóvenes, pero también ha participado en algunos de los eventos más representativos sobre la protección medioambiental: la Cumbre de Acción Climática de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York, el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza…

Durante su viaje a Nueva York en 2019, la activista pronunció un discurso que se convirtió en icónico y que avergonzó a los líderes mundiales. “No debería estar aquí. Debería estar en la escuela, al otro lado del océano”, dijo Thunberg. “Sin embargo, todos ustedes vienen a nosotros, los jóvenes, en busca de esperanza. ¿Cómo se atreven? Me han robado mis sueños y mi infancia con sus palabras vacías».

Después de un año sabático, la activista acaba de volver a clases. Y con su retorno al aula volvieron las protestas escolares todos los viernes. En su cuenta de Instagram publicó una fotografía mostrando la manifestación que hizo con sus compañeros y compañeras de clase hace pocos días. Ya van 109 semanas desde que falta a la escuela los viernes para que se tomen acciones contra el cambio climático.

La vida de Greta Thunberg

A pesar de que tiene apenas 17 años, sus hitos como activista ambiental se acumulan. La primera vez que escuchó hablar de la causa climática fue cuando tenía 8 años. No podía entender por qué se hacia tan poco para frenar el problema.

La activista estuvo deprimida: dejó de hablar y de comer. Fue diagnosticada con síndrome de Asperger en medio de ese cuadro. Así lo ha contado en una charla para TED o en reportajes para medios como The Guardian, donde respondió al cyberbullying que recibió por tener este síndrome. «Es un superpoder», señaló.

Su militancia forma parte de su vida diaria. Convenció a sus papás para que cambiaran los hábitos y consumos de la familia y así poder reducir las emisiones de carbono. Como parte de esos cambios incluyó dejar de comer carne y no viajar nunca más en avión.

Pero no fue tan sencillo conseguirlo. En una entrevista que dio su padre a BBC Radio, contó que primero no apoyó a su hija, pero que no pudo soportar que ella lo viera como un hipócrita. Entonces, quiso ayudarla porque sabía que así iba a poder salir de la depresión.

Greta Thunberg logró reunirse con líderes de todo el mundo como Barack Obama, Donald Trump, Angela Merkel o Jean-Claude Juncker, y con figuras públicas como Arnold Schwarzenegger o Malala Yousafzai. Cada persona que la escuchó y empezó a cambiar sus hábitos para contaminar menos es parte del «efecto Greta».

Los pasos de la activista han sido recopilados en el libro No One Is Too Small to Make a Difference de Penguin Random House. Todas las ganancias son donadas a proyectos de protección medioambiental.

El próximo 16 de octubre se estrena un documental sobre ella. Definitivamente, es un claro ejemplo de que nadie es demasiado pequeño para marcar una gran diferencia.

Portada: EFE.

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